Hoy nos vamos al lago de Anna, al sur de la provincia de Valencia tenemos un pequeño lago artificial perfectamente preparado para un día de campo, con lago, patos y sombras. Además la zona está acondicionada con aseos, bares, restaurantes y chiringuitos para poder completar nuestro día. También tenemos una piscina municipal donde bañarnos en un lugar más urbanizado e incluso unas barcas de alquiler para hacer un crucero por el lago.


Los múltiples nacimientos de agua que hay en sus profundidades posibilitaron asentamientos humanos en este paraje desde el Mesolítico, como demuestran los yacimientos encontrados. Sus aguas se dirigen hacia el pueblo, conformando varios ramales. Uno de ellos discurre por el paraje de L´Assut hasta precipitarse en el Gorgo Gaspar, otros afloran en lavaderos y abrevaderos, mientras que por el casco antiguo de la villa, la Acequia Madre atraviesa la Avenida del Pantano y la Plaza de la Alameda, llegando al río.
Este lago es artificial y este es otro de esos lugares clásicos de los viajes escolares de las provincias de Alicante y Valencia. El ambiente que se respira es muy de interior, igual que hemos visto en otros lugares similares, las vallas repintadas, las sillas de formica en los restaurantes y el ambiente es muy setentero. Y de nuevo repito, no lo digo a mal, a mí personalmente me resulta entrañable y me gusta.


La zona está controlada y es de pago en época estival. Tanto el lago de Anna como tal, como la piscina. En la entrada tenemos una pequeña cascada artificial que acaba en una piscina de poca profundidad ideal para los más pequeños


En definitiva es un buen sitio para hacer una parada, pero que siempre tendremos que tener un coste económico si lo visitamos en verano, aunque sea simplemente para ver los patos, gansos y ocas del lago y comer un bocata en la zona.

Os dejamos la ubicación para que podais llegar al lago de Anna de manera sencilla.