No es que sea un secreto, pero aún hay gente que no sabe que el norte de la provincia de Alicante fue en la practica el último refugio de musulmanes en la península ibérica, por nuestras comarcas del norte salieron los últimos que se habían quedad tras la reconquista tras haber hecho un poco de teatro durante muchos años con una conversión al cristianismo… no muy real, se les conoció como moriscos.

Uno de los últimos asentamientos Moriscos en España era la villa de Vall d’Alcalà y en su territorio municipal descansan los restos de unos poblados moriscos declarados hace años Bien de Interés Cultural. Se trata de los poblados de l’Atzuvieta, la Roca, la Cairola y el Benialí.

En 1609, todos quedaron deshabitados. El 22 de septiembre de ese mismo año, un decreto firmado por el rey Felipe III les obligaba a abandonar sus casas, sus negocios y la tierra en la que sus antepasados musulmanes habían vivido desde siglos atrás, desde el VIII para ser exactos. En apenas unos pocos días, unas 130.000 personas, el 33% de la población del antiguo Reino de Valencia, se vieron obligados a iniciar un éxodo de trágicas consecuencias, no sólo para ellos, sino para las tierras que con tanto esfuerzo habían hecho prosperar durante siglos.

Más de 200 poblaciones se quedaron vacías al ejecutar dicho decreto por todos los territorios colindantes a la costa de Alicante y Valencia.

El poblado de l’Atzuvieta, cuya primera referencia documental es de 1356, era uno de los más prósperos de la comarca, curiosamente nunca más se volvería a habitar. Todas las edificaciones que antes ocuparan las diecisiete familias moriscas se reconvirtieron en almacenes y corrales de ganado.

Se encuentran a escasa distancia a pie de Vall d’Alcalà. Y son, seguramente, las villas moriscas mejor conservadas y uno de los vestigios más sobresaliente del pasado morisco levantino.

Otro tesoro que custodian las montañas de Alicante y que debemos visitar si nos gusta la historia de nuestros ancestros. La visita a sus restos es uno de esos imprescindibles que no debemos saltarnos.

En este pequeño croquis teneis la ubicación de los distintos despoblados.