La Vía verde del Maigmó tiene lugares espectaculares y bien conocidos, pero no por ello que nos dejen insatisfechos al repetir la experiencia. Hace unos días recorrimos una parte de esta vía por el simple hecho de pasear y ver una de las partes menos conocida, los llamados Paisajes del yeso.
Al pasar la zona del Maigmó, si lo hacemos descendiendo la vía, entramos en una zona con bastante menos arbolado, dejamos los bosques de pinos a ambos lados y pasamos a tener terrazas de cultivo (principalmente vid) y monte bajo donde las plantas aromáticas son frecuentes y el romero es el rey.


Si partimos desde el área de descanso que hay frente la gasolinera y el restaurante Maigmó apenas tardaremos unos cientos de metros en notar el cambio de ambiente. A ambos lados empezaremos a ver pareces de caliza de tamaño considerable y tierras rojizas llenas de colores rojizos debido a los óxidos en los áridos. Si visitáis con niños la zona deberéis de estar preparados para su curiosidad por los reflejos que salen de dichas paredes. Seguramente os pedirán escavar y llevarse alguno de esos recuerdos pétreos 🙂


Los túneles de la zona no están iluminados, aunque son cortos debelaríamos llevar alguna linterna para ver… y que nos vean, recordar que la Vía verde del Maigmó es frecuentada por bicicletas y dentro de los túneles demasiadas veces ellos tampoco llevan luces, vale la pena ser precavidos.
En bici es lugar genial, merece la pena hacer toda la ruta hasta el apeadero de Agost, ver los campos cultivados y los distintos tonos, sumado a la facilidad de la ruta, harán que os lo paséis genial.

Os dejo la ubicación GPS del aparcamiento frente el mesón Maigmó.